RUTA DEL VALLE DEL LOIRA

14/06/2020

 

¿GANAS DE PASARLO BIÉN? ¿GANAS DE CASTILLOS Y PUEBLOS MEDIEVALES? ¿GANAS DE ATRACCIONES Y UN POQUITO DE MAR? ¿QUERÉIS DISFRUTRAR DE MAGIA? ¿SABER MÁS DE LEONARDO DA VINCI I DE TINTÍN?

NO LO DUDÉIS MÁS, HOY OS TRAEMOS UNA RUTA POR EL VALLE DE LOIRA CON PARADAS EN EURODISNEY, EN CASTILLOS Y JARDINES, EN MUSEOS Y PUEBLOS MEDIEVALES ENCANTADORES. ¿NOS ACOMPAÑÁIS?

DIA 01: Decidimos prepararlo todo y ponernos en marcha a las 5 de tarde dirección Francia. ¿Destinación? Eurodisney, pero no del tirón, ¡sería una barbaridad! Por lo tanto, la primera noche nos disponemos a pasarla en Trevaux.

Salimos de Caldes de Montbui y una vez en territorio francés cogemos la autopista dirección Lión. Preferimos y recomendamos esta porqué a diferencia de la autopista central, aunque sea un poquito más cara, tiene menos subidas y bajadas y durante todo el recorrido dispone de 3 o más carriles. Se hace más ligero el primer día de viaje.

Al ser la primera tarde de desplazamiento y por lo tanto la de más recorrido, nos paramos tres veces a descansar. Hoy no toca visitar nada. La última parada la aprovechamos también para cenar. A las 00:30 llegamos a Trevoux y dormimos al lado del río Saona, en el párking que hay delante del hospital Montpensier. Dormimos y mañana ya haremos el resto de viaje hacia Eurodisney, nos quedan por delante 456 kilómetros. Eso sí, en una tarde, ya hemos hecho 667. No está mal.

Pronto podremos empezar a disfrutar, no solo de la autocaravana, también de los lugares, parques, paisajes y... ¡de las vacaciones!

DIA 02: Una vez levantados, con el almuerzo en el estómago y con las pilas cargadas, ponemos gas-oil y entramos en la autopista dirección hacia nuestra destinación, el parque de atracciones de Eurodisney.

Calculamos que llegaremos entre las 5 y las 6 de la tarde parando para comer y alguna que otra paradita más para mover el esqueleto. 

Efectivamente llegamos a la hora marcada.

Estacionamos la Camper en el párking exclusivo que tienen para autocaravanas. Este párking dispone de agua, lavabos con duchas y también de un espacio para vaciar las aguas grises. Os advertimos que no es gratuito, tiene un precio de 45€, pero si sois de los que tenéis pasaporte anual, luego sí que no tenéis que pagar nada de nada. Vale la pena.

Tenemos el resto de la tarde-noche libre para nosotros y para empezar a tener ganas de que llegue el día de mañana para pasarlo entero dentro del maravilloso parque de atracciones.

 

 

DIA 03: Nos disponemos a disfrutar de un fantástico día en Eurodisney. Pasamos el día entero dentro del parque viendo espectáculos, subiendo a las distintas atracciones, haciendo muchas fotos y riendo y disfrutando como auténticos animales. ¿Qué más se puede desear? Si nos ponemos a contar atracción por atracción y espectáculo por espectáculo llenamos el web. Tenéis que descubrirlo vosotros. 

 

DIA 04: Si el día anterior estuvimos en el parque de Eurodisney, ahora toca otro espacio que tienen allí mismo: la parte conocida como Walt Disney Studios. Más atracciones, más espectáculos, más fotos y pasarlo pipa igual o más que el día anterior.

Apuramos hasta las 20:00 horas, que nos toca ducharnos y hacer un tramo más de viaje hacia otro objetivo: el Valle de Loira, conocido como el Jardín de Francia. Un recorrido donde disfrutaremos de ciudades históricas, maravillas arquitectónicas, jardines, paisajes,....

Lo iremos descubriendo día a día. De momento, toca hacer unos 213 kilómetros para llegar al lugar dónde vamos a dormir. Calculamos unas 3 horitas. Antes de las 00:00 ya deberíamos estar estacionados en Chateau de Chambord, nuestra próxima parada.

Nos dirigimos hacia allí y justo antes de llegar nos incorporamos a unas carreteras más estrechas. Estamos llegando. Son las 23:30 y las señales nos advierten de la presencia de animales libres en esas carreteras. Tenemos que reducir la velocidad, y no solo por la advertencia de las señales, también por la niebla que nos complica el trayecto. En seguida vemos un jabalí comiendo a un lado de la carretera, pasamos por el lado de un ciervo que nos mira con sus grandes cuernos... ¡uau!... estamos en plena naturaleza.

Por culpa de la niebla circulamos a unos 30km/h para evitar incidentes y el recorrido final se nos está haciendo un poquitín largo. Al fin divisamos la entrada del párking de autocaravanas del castillo. Hemos llegado a nuestro destino.



DIA 05: Después de pasar la noche soñando aún con todo lo bueno y mejor que hemos vivido en Eurodisney estos dos días, nos levantamos con las fuerzas renovadas.

Gracias a dormir al párking del castillo, lo que hacemos, mientras los niños duermen aún, es levantarnos temprano para ir a comprar las entradas. Luego ya volveremos para despertar los niños y desayunar. Y ¿Por qué? Pues porqué las colas en taquilla luego son inmensas, es un lugar muy visitado, y con las entradas ya en mano podremos pasar sin hacer cola. Estas son las ventajas de dormir en el lugar que visitaremos ese día, podemos ser los primeros en hacerlo todo.

Dicho y hecho, compramos las entradas, volvemos a la Camper, despertamos los niños, desayunamos con la tranquilidad de tener las entradas en el bolsillo, nos ponemos ropa cómoda, gorras y una mochila con comida y agua y nos dirigimos al castillo.

Vemos las colas de gente, pero nosotros vamos directos a la puerta con las entradas en la mano. Qué rabia para los que hacen cola en la taquilla, ¡¿eh?! Jejejeje

El Chateau de Chambord es el castillo más grande del Valle del Loira, construido com pabellón de caza entre el 1519 y el 1547 por el rey Francisco I de Francia, aunque los rumores dicen que en realidad lo hizo construir allí para estar más cerca de su amante, la condesa de Thoury.

En el castillo, rodeado por 52,2 kilómetros de árboles, destacan las 8 torres que se erigen, las 440 habitaciones que tiene en total, unas 365 chimeneas, 84 escaleras y una curiosa escalera de doble hélice cubierta dónde la gente puede subir y bajar al mismo tiempo sin chocar los unos con los otros.

Visitamos el Chateau de Chambord con audífonos para no perdernos nada de su historia y visitamos muchas partes: terrazas, escaleras, la capilla, los aposentos de Luís XVI... y sobretodo su inmenso jardín. Antes de ponernos con el jardín, hacemos una pausa para comer los bocadillos.

Para poder visitar el jardín debemos escoger entre los diferentes métodos que nos proporcionan, alquilar un carrito de golf, unas pequeñas embarcaciones o en bicicleta. Nos decidimos por el carrito de golf y durante tres cuartos de hora admiramos y fotografiamos ese gran y precioso jardín.

A las 18:00 damos por finalizada la visita al castillo. No es poco, hemos pasado 7 horas y media contemplando esa maravilla arquitectónica. Toca volver a la Camper y hacer un poquito más de desplazamiento. No mucho, solo 37 kilómetros para llegar a Blois, ciudad dónde pasaremos la noche y visitaremos mañana.

Llegamos a Blois y aparcamos ya dónde pasaremos la noche. Cenamos y aprovechando que son las 21:30, antes de dormir, vamos a pasear un poco y ubicar los lugares que tenemos previstos visitar mañana: el castillo de Blois y la Mansión de la Magie, que están a escasos 300 metros el uno del otro.

Durante el paseo... ¡oh, sorpresa! Encontramos gente haciendo cola en el castillo. Asombrados por la cola a esa hora de la noche no dudamos en preguntar que es lo que sucede. Nos informan que a las 22:30 habrá un espectáculo de mapping, proyecciones gigantes y sonoras sobre historias de amor, dramas y secretos de varios reyes y reinas de Francia. Pues mira que bien, sin haberlo plenado tenemos un espectáculo más que ver y admirar en nuestro viaje. Maravilloso.



DIA 06: Nos levantamos y tranquilamente paseando hacemos los 10 minutos andando que nos separan de nuestra Camper a La Mansion de la Magie. Al lado mismo encontramos un bar y aprovechamos para despejarnos con un cafetito. A las 11 entramos en la Mansión, y nos informan que a las 12, en una de sus salas, tendrá lugar un espectáculo de magia. Perfecto. El museo es pequeño, pero con muchas curiosidades, objetos de magia, papiroflexia y muchas otras cosas sorprendentes. No vamos a desvelar trucos ni hacer spoilers. 

Al salir, volvemos a agarrar nuesto vehículo y nos desplazamos hacia Amboise, al castillo Clos-Lucé. Es la casa dónde vivió sus últimos años, al servicio de Francisco I, el gran Leonardo Da vinci.

Paseamos por la localidad, hacemos un café y un heladito que siempre entran de maravilla. Visitamos también el mercado medieval que encontramos al lado del castillo, está repleto de productos artesanales y no podemos evitar comprar 4 longanizas.

Bueno, una vez localizada la casa de Leonardo Da Vinci, el castillo de Clos -Lucé, que es la visita de mañana, nos vamos al párking de las autocaravanas. El párking es pequeño, caben unas 12 autocaravanas pero por suerte no está lleno. La gente allí es muy simpática y colaboradora. Con nuestro bajo nivel de francés intentamos y conseguimos tener una agradable conversación con ellos antes de irnos a a la cama.



DIA 07: Nos levantamos con una personaje en la cabeza: Leonardo Da Vinci. Hoy toca visitar su casa y estamos a tan solo 10 minutos andando. Cogemos una mochila, bebidas y alguna cosa para picar y vamos andando hacia allí. En la entrada del castillo de Clos-Lucé nos encontramos un poco de cola de gente, pero no es de extrañar, este castillo junto al conjunto de los del Valle del Loira, fueron declarados patrimonio de la humanidad por la UNESCO en el año 2000. Lugar a visitar sí o sí.

El castillo está distribuido por secciones.

Una, la casa. Aquí es donde podemos hacernos una idea de como se vivía en aquella época, qué utensilios utilizaban, su decoración....

Dos, el taller. Aquí nos podemos imaginar como era el día a día de Leonardo Da Vinci. Encontramos maquetas de sus inventos, dibujos, herramientas, pinturas...

Tres, el jardín. Un bonito lugar para pasear rodeado de pequeños lagos y arroyos y donde podemos descubrir más inventos como sus molinos de agua, el helicóptero, los tanques con cañones...

Y finalmente, un pequeño mueso. Más pinturas y más inventos.

Si alguna vez hacéis esta ruta o estáis cerca, no dejéis de visitarlo. Lo recomendamos fervientemente.

Después de salir de allí, toca comer y cambiar de destinación, una ruta de 40 kilómetros que nos ha de llevar a la visita de mañana: el Chateau de Cheverny, también conocido en los cómics de Tintín como el castillo de Moulinsart.

Pasaremos la noche en su párking para estar allí mismo solo levantarnos. Además, es un lugar ideal ara aquellos que os guste mirar las estrellas, no tiene nada de contaminación lumínica y las estrellas brillan en la oscuridad que és un espectáculo para la vista.



DIA 08: Después de levantarnos vamos a comprar el pan y más de un croissant para desayunar en la panadería del pueblo. Tenemos la surte que el pueblo es pequeño y todo lo tenemos a tocar, a 300 metros a la redonda. Desayunamos con tranquilidad y nos dirigimos al castillo de Cheverny, construido en 1620 y de estilo renacentista.

Una vez dentro visitamos la parte del museo, el comedor, la escalera de honor, la sala de armas, el parque, el jardín...y como no, el Museo de Tintín.

En el castillo, para efectuar la visita, tienen ya preparado un circuito a seguir para visitar las distintas habitaciones, salas, zonas... pero queda terminantemente prohibido salirse de él. ¿Por qué? Pues sencillo, allí viven los propietarios y no es cuestión de sin querer entrar en los lugares que utilizan para su residencia. ¡A ver si los vais a pillar en su ducha o en el váter!

Una vez terminado el circuito nos podemos mover por el jardín. Allí visitamos una “orangerie” (invernadero de naranjos), unas secuoyas y el jardín en general que está muy bien cuidado. En él encontramos mesas para pícnics i unas hamacas para poder descansar y disfrutar del silencio y tranquilidad de una zona de 100 hectáreas arboladas.

Ya solo nos quedan dos cosas que visitar, una perrera con un centenar de perros de caza y el museo de Tintín.

Una vez hemos comido en la zona de pícnic del castillo, y siendo las 4 de la tarde, damos por finalizada la visita y nos vamos a buscar nuestra Camper. Nos queda una marcha de unas 4 horitas al siguiente sitio de destino: Vannes. Hemos quedado allí con unos amigos.

DIA 09 i 10: Pasaremos dos dias con nuestros amigos en Vannes. Aquí aprovechamos para visitar las murallas de la ciudad, uno de los elementos más importantes del paisaje urbano del lugar. Fué construida durante distintos siglos y ampliada con torres de defensa. Y también paseamos por el núcleo antiguo, un barrio con un encanto especial formado por un conjunto de casas de madera del siglo XV muy meticulosas con su decoración.

Visitamos el puerto deportivos y nos bañamos en las piscinas de Conleau, un conjunto de piscinas naturales de agua de mar. La primera noche la pasamos al ladito del mar con esa brisa marina de compañera. La segunda noche no, la seguna noche vamos a dormir al siguiente sitio que visitaremos antes de volver a casa: Sarlat. Es por eso que nos despedimos de nuestros amigos y nos disponemos a hacer, con unas paraditas para descansar y comer, unos 545 kilómetros.

A las 23:30, siguiendo las indicaciones de la app park4night, llegamos guiados hasta la plaza del pueblo. Es bastante grande y hay muchos lugares para aparcar, divisamos dos furgonetas y algún coche. Las farolas iluminan con una luz amarillenta y en esas horas de la noche parece ser un pueblo fantasma. Ya veremos que nada parece lo que es. Aparcamos y nos ponemos a dormir.



DIA 11: Por la mañana, al abrir las ventanas, aquel pueblo ha dejado de ser fantasma sin darnos ni cuenta. La plaza está repleta de coches.

La verdad es que nos recomendaron el pueblecito y hemos hecho bien de dejarnos caer por aquí. Sarlat está situado entre Dordogne y Vézère y es uno de los pueblos medievales más importantes de Francia.

Desayunamos y paseamos por allí como si hubiéramos retrocedido en el tiempo adentrándonos por callejones llenos de história y con una arquitectura fabulosa que va des del pavimento hasta los tejados hechos de pizarra. Os recomendamos llevar cámara de fotos porqué querréis inmortalizar cada rinconcito de pueblo.

Sarlat, además, es ideal para descubrir la gastronomía del Périgord, el paraíso de las trufas, setas, foie gras, caramelos, pasteles... que encontraréis en su mercado si acertáis el día como nosotros: los miércoles y los sábados.

Hemos de volver, se nos hace tarde. Compramos unos cuantos productos típicos y nos subimos a la Camper. Hemos visitado el pueblo 3 horitas y vemos como no para de llegar gente.

De salida con la Camper nos encontramos colas de coches queriendo entrar. Hemos hecho bien de dormir aquí y visitarlo a primera hora. Realmente es un pueblo turístico turístico.

Paramos para comer en Montauban, hacia las 3 de la tarde. De aquí hasta casa tenemos 440 kilómetros. Si hacemos alguna paradita calculamos llegar a casa en 5 horitas. Dicho y hecho. Llegamos a Caldes de Montbui justo a la hora de cenar. ¡Viaje logrado!

¿Os ha gustado? Pues gracias a Boreal Campers os proponemos que hagáis esta ruta. ¡Veréis como os gustará!



 

 

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